Desde hace mucho tiempo hemos escuchado y nos han hecho entender que consumir alimentos ricos en carbohidratos en la última ingesta del día, en la cena, no era nada bueno. Por lo tanto frases míticas como: “¿pasta por la noche?… han entrado en la sociedad donde parecen tener un pensamiento algo equivocado.
Popularmente la gente conoce los carbohidratos como poco saludables refiriéndose a carbohidratos de procedencia de harinas refinadas, bebidas azucaradas o alimentos dulces.
Existen diferentes tipos de carbohidratos de los cuáles varios son totalmente recomendados en una dieta saludable. Nutricionalmente hablando, se conocen dos tipos de carbohidratos, los simples y complejos.
Los carbohidratos simples son moléculas que se absorben rápidamente por nuestro organismo y son sintetizados para la producción de energía de forma inmediata, se pueden encontrar en frutas en forma de fructosa, en la leche, en hortalizas y productos con azúcar refinado.
En cuanto a los carbohidratos complejos cuyas moléculas y cadenas más largas hacen que su absorción no sea tan rápida y que en la obtención de la energía no se produce tan inmediatamente como la anterior, se encuentran en legumbres y alimentos dentro de la familia de los farináceos cómo: la pasta, el pan…
En personas sin ningún tipo de problemas relacionado con la diabetes, recién ingerido los carbohidratos hay una respuesta de insulina para bajar el nivel de azúcar que ha aumentado en sangre y almacenarlo en forma de glucógeno.
Nuestro organismo tiene dos tipos de reservas: el glucógeno y la grasa. Una vez que los depósitos de glucógeno están llenos, el sobrante se sintetiza en forma de grasa en los tejidos musculares y adiposos. Esto pasa tanto de día como de noche, aunque de noche sea menos inmediato el tiempo para realizar este proceso sea más lento, pero igual de eficaz que en el día.
ENTONCES, ¿LOS CARBOHIDRATOS ENGORDAN POR LA NOCHE?
Teniendo en cuenta que consumimos carbohidratos para mantener los niveles de glucógeno óptimos, siempre que tengamos una ingesta controlada y mantener la misma ingesta de calorías que por el día y sobretodo consumiendo siempre los tipos de carbohidratos más saludables como por ejemplo: integrales de grano entero (arroz, centeno, avena) que tendrán más fibra.
Recordamos que la verdura y hortalizas también son carbohidratos y qué se pueden potenciar más o menos dependiendo del objetivo a lograr. Consumir carbohidratos, no supondrá ningún problema por el aumento de peso ya que el organismo repondrá los niveles de glucógeno perdidos a lo largo del día.
CONCLUSIÓN
Dependiendo del contexto y del objetivo de cada sujeto la presencia de hidratos en la dieta podrá fluctuar. Cuando hablamos de pérdida de peso debemos centrarnos en fuentes de hidratos con más contenido en fibra ya que esta aumentará el tamaño del bolo alimenticio satisfaciendo así nuestra saciedad. Es por ello que debemos priorizar el consumo de frutas, verduras y legumbres.
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